Bueno, es curioso que a veces planeamos las cosas y resulta que sale totalmente lo contrario. Pondré un ejemplo. El fin de semana quedé con unos amigos para ir a la feria de churriana. Lo que nos sonaba, al menos a mi amiga y a mi, a noche de baile, y nos preparamos para ello. El caso que después de estar mil semanas estudiando por esto de los exámenes fin de carrera, nos apetecía un montón.
Pero al final, por una cosa y otra, llegamos a la feria y decidimos, entre todos :S, que nos íbamos a otro sitio, acabamos en una tetería. No era lo que esperábamos, pero resultó ser una gran idea, estuvimos toda la noche jugando a las cartas y hablando con gente que no conocíamos.
Fue un cambio de planes inesperado pero agradable.
Aunque aún tenemos nuestra noche de baile pendiente J
Podría decirse que nosotros planeamos y al final, el destino, el resto del mundo, las circunstancias o lo que sea, modifica los planes, a veces para bien, a veces para mal. Yo creo, que al menos en mi caso, siempre que algo no me ha salido como esperaba, algo mejor ha venido detrás.
Un saludo
