Bueno, pues eso, llegué a Granada y me adapté muy bien. Conocí a mucha gente, con los del piso genial, y me hice grandes amigos como Clara, Miguel y Agustín. Elisabet, Isa y Antonio.

Saqué muy buenas notas, y todos me recibían muy bien cuando pedía el examen con la letra más grande, ayuda para leer algo o lo que sea.

Estando allí, en una clase de medicina legal hablaron del tema de las incapacidades y, entre ellas, la incapacidad parcial y como acomodaban o adaptaban tu trabajo a lo que podías hacer.

Así que , al finalizar la clase, me acerqué al profesor y le hablé de mí y de mi problema, y le pregunté si yo también podría acogerme a esa norma. El hombre escuchó muy atentamente, y me dijo que no, que eso era sólo si ya estabas trabajando y adquirías una discapacidad por lo que fuese. Me aconsejó que debía informarme con quienes supiesen de ello. Que mi caso era complicado porque estaba en una especie de laguna legal, o zona gris.

A mí me sorprendió muchísimo, no esperaba tener problemas para ejercer mi profesión, pero él me abrió los ojos. Supongo que porque sé que soy diferente pero siempre me he ido superando.

Me aconsejó que empezase por hablar con algún inspector médico a ver que sabían del tema. Pero aquí empezó todo el problema. Fui muy decidida a hablar con ellos, y los pobres no tenían ni la menor idea de que podía o no hacer yo como especialidad. Así que especularon y me mandaron a hablar con el ministerio de sanidad.

Empecé por correo electrónico, hasta que me dijeron en concreto con quien debía hablar. Era una señora del mismo ministerio que se dedicaba a especialidades médicas, perfecto, pensé al principio. El caso es que le mandé un par de correos, que me contestó. Todo parecía muy negro, no me aconsejaban ninguna especialidad, en todas tendría problemas.

En principio pensé en pedirle ayuda a la ONCE, a al que pertenezco, pero mi sorpresa fue que ellos tampoco me sabían o me podían ayudar.

Con esta señora del comité nacional acordé ir a Madrid a hablar en persona..

El caso es que en conclusión me dijeron que yo hacía el mir como todos los demás, y que no había plazas reservadas para discapacitados porque era formación, cosa que no tiene ningún sentido si sabemos que en los colegios, los institutos y las facultades las hay. Pero ellos me aseguraban que tendría igualdad de condiciones que todos a la hora de elegir, ¿cómo? haciendo todo lo necesario para que tuviese la misma oportunidad que los demás para hacer el examen. Es decir, que tengo igualdad porque me ampliaran la letra y me darán el tiempo necesario para que lo lea.

Pero señores, una vez hecho el examen, y obtenido mi número como todos los demás, llegó a elegir, elijo lo que quiera (supuestamente) y pueda, y, aquí viene lo mejor, una vez firmado el contrato, en el hospital me harían una revisión médica, ¿y que pasa?, pues que yo no la pasaría para según que especialidades. Pero no tengo ninguna posibilidad de saber para cuales si la pasaría porque según la ley del discapacitado, no me pueden hacer esa revisión antes. Así que volvemos a lo mismo, especulan sobre cuales sí, y cuales no.

Lo mejor de todo esto es que, además cada hospital se rige por si mismo, lo que quiere decir que si aquí me dicen que no igual en Madrid me dicen que si. LA única ventaja con la que cuento es que si me dicen que no, deben buscarme otra especialidad en la que si que pueda ejercer, pero esto puede tardar desde tres meses a tres años.

De Madrid obtuve más de lo mismo, ni idea, que probase y a ver que pasaba, pero que ellos pensaban que no tenía posibilidades de que un hospital firmase un contrato conmigo por ser discapacitado, porque si me equivoco en algún momento, el hospital tendría un gran problema. Ellos me aconsejaban las mismas especialidades y además que podía hacer oposiciones a forense e inspector médico Pero esto tampoco era real, para forense, porque para las oposiciones me piden una capacitación, que tampoco obtendría.

A mí lo que me molesta de todo esto, es que ninguno se ha parado a ver que es lo que yo puedo hacer, sólo especulan. Nadie se ha parado a pensar que hay miles de médicos que en su trabajo diario no hace nada de intervencionismo, nada. Y que yo también podría hacer algo de eso. Esa era mi ilusión. Ser médico de consulta de cualquiera de las especialidades médicas puras, pero para llegar ahí hay que hacer guardia que no son excusables, y pasar por todo el aprendizaje de las intervenciones aunque nunca las vayas a realizar.

Mi queja es que yo también podría tener ese conocimiento pero que no me obligasen a practicarlos. Y las guardias….pues bien, hay gente que no hace las guardias, y ¿de que depende? de caerle en gracia al encargado, o más concretamente de ser conocido de él. Esto no me lo invento yo, esto me lo han dicho ellos mismo. Es evidente que no diría quien, porque es su palabra contra la mía, pero esto quedó así, el que tiene padrino se casa.

Hacer medicina interna o medico de familia es más complicado para mí aún que una especialidad en concreto, y ¿por qué? es fácil, porque ellos son los que más pupilas y gargantas ven. Y yo debo confesar que hay dos cosas que no puedo hacer seguro, una es ver las pupilas o la garganta, porque no puedo pedirle al enfermo que abra más la boca para acercarme. Pero es que…un cardiólogo de consulta o de planta hace eso habitualmente? no tanto como un médico de familia, y además en planta nunca estas solo. Y hacen más guardias que nadie los de interna. De todos modos, hay muchos sistemas de apoyo en la ONCE que yo no he utilizado nunca, y con ellos un día logré ver las pupilas, esto significa que con esa lupa las vería siempre, igual también la garganta. Y en las prácticas de Otorrino en el hospital no veía la membrana del tímpano, pero el profesor me dejó usar el microscopio que usan habitualmente para otras cosas y lo vi.

Esto es todo lo que tengo por ahora, es decir, nada claro o concreto. No hay nadie que sepa contestarme adecuadamente, o que quiera ayudarme. No quiero hacer preventiva además de porque no me gusta, porque es a donde mandan a todos los discapacitados tengan lo que tengan y no me parece justo. Eso también lo saqué de la conversación con el comité nacional.

Soy consciente de que sería un peligro que fuese cirujano, pero yo nunca hhe pensado serlo. También que estuviese sola, por eso me gusta más el hospital que el centro de salud. Aunque creo que todos necesitamos experiencia ycon ella no me daría miedo de estar sola.

Me gustaría ser docente, esto estaría genial, porque bueno, hay profesores que trabajan en el hospital, ven algunos pacientes e investigan. Yo creo que sería muy válida para dar clases e investigar, y ver algún paciente de vez en cuando, les podría dedicar más tiempo.

Pero para ser docente debes conocer a alguien en la facultad también. Medicina está muy cerrada aún. No suele haber oposiciones en las que por discapacitado tuviese la oportunidad, por lo tanto ni siquiera en eso me veo favorecida.

Pediría que si alguien puede ayudarme sea como sea, si alguien está o ha estado en mi misma situación me cuente que hizo él o ella.

Si queréis saber algo más contestaré encantada. Debo decir, antes de acabar, que yo sé donde están mis limitaciones, que soy consciente de que no lo puedo hacer todo, pero ¿es que alguien puede hacerlo todo? Además, yo sólo quiero una oportunidad. Nací así, de modo que cuando me preguntan cómo soy capaz de afrontar las cosas, yo siempre digo que para mí no hay otro modo, he necesitado ayuda a veces, pero también he hecho cosas como todos los demás yo sola. Tengo un hermano que tiene un año más que yo, y siempre he ido a su mismo ritmo, y además he hecho muchas más cosas que él, porque no me da miedo.

Si alguien de mayor, se quedase como yo ahora tendría grandes problemas, porque una vez vio, pero yo soy así desde el principio, así que me he adaptado, sé que ellos tienen miedo porque se imaginan como ve, pero eso no lo pueden saber.

saludo a todos