Hola!
Bueno, he decidido que quiero contaros un poco de mi misma y de lo que me ha pasado con la carrera. Algo os conté ya, y no creo que hoy lo escriba entero, pero comenzaré y todo aquel que me conozca y quiera aportar datos que a mí se me hayan podido olvidar o todo aquel que conzca algún caso parecido o tenga alguna idea, estaré muy contenta de leerla.
El caso es que yo empecé la carrera hace ya seis años,y, ¿la carrera de qué? pues de medicina. El por qué, es bastante sencillo, porque me gustaba. No me gustaba en el sentido que les gusta a muchos de ganar dinero y estar en una esfera alta de la sociedad. No, no era ese tipo de gustar.
Hay muchos que piensan que todo aquel que ha tenido una enfermedad de `pequeño o la ha vivido en algún familiar, tiene tendencia a ser médico, porque de ese modo podrán conocer su propio mal o el de sus famikiares. No sé si es tan simple, pero yo tube y tengo una "enfermedad". La pongo entre comillas porque no es una enfermedad, es un defecto o deficit, como querais llamalo. Tengo albinismo ocular. Soy deficiente visual. Os digo esto porque todo lo que os voy a contar está en relación con este problema, y porque yo sentía ese deseo de conocer. De poder ayudar al enfermo. Aunque yo no me siento enferma y no me atrae en absoluto oftalmología.
Es cierto que siendo médico te venden también lo de la clase social y el dinero, aunque la mayoría de las veces no es tan así. Pero para que mentir, si viene con el conocimiento y la posibilidad de ayuda, que es lo que a mi me gusta, no voy a rechazarlo.
Pensé en hacer enfermería, porque estas más cerca del paciente y puedes atenderle mejor, es más de contacto, es más cercano. Pero no tienen todo el conocimiento que el médico, y aunque el médico puede estar más lejano o cercano, siempre podía intentar hacer una medicina lo más humana y cercana posible.
Despúes de todo esto de por qué la escogí os diré otra cosa. Os voy a hablar de mi discapacidad. La verdad que mis padres me trataron de pequeña como uno más. Tengo un hermano que solo tiene un año y medio más que yo, así que jugabamos juntos y todo igual. Ibamos a los boy scouts juntos. No sé, sólo era un poco más torpe, por ejemplo, pues al jugar con la pelota me costaba cogerla y cosas así.
La verdad que yo pensaba que era más tonta que los demás, porque consciente de que no veía bien no fuí hasta que no era más mayorcita. Decirmelo me lo habían dicho muchas veces, pero ¿que significaba que yo veía peor que los demás? ¿cómo veían ellos?.
Bueno, durante el colegio y el instituto tenía profesores de apoyo de ja junta de andalucía que nunca usé. Ellos venían, muy atentamente, y veían que todo me iba bien, hablaban con los profesores y poco más. Pero estaban ahí por si surgía cualquier problema. Así que cuando entré en la facultad esta fué la primera diferencia que noté.
Antes de seguir con esto, debo comentar que en la facultad para entrar hay plazas reservadas para discapacitados. Pero yo no entré con ellas, no por nada, sino porque tenía nota suficiente como para entrar por el sistema normal, y decidí dejar estas plazas para quienes las necesitaran.
Hasta aqui os cuento por ahora, lo dejaré como en los cuentos, poco a poco, porque es largo de contar.
